“Normas” en las relaciones de pareja.


wtl photography / Love Photos / CC BY-ND

Más veces de lo que muchos pensáis, me encuentro con parejas que se quejan de las limitaciones que el otro miembro de la pareja plantea dentro de la relación. De modo que de ahí surgió la idea para este post.

Cuando iniciamos una relación, se supone que ambos dos estamos en ella libremente. Lo cual significa que dentro de una relación estamos circunstancialmente CONDICIONADOS por las “normas” que marcan la relación en sí. Es decir, aquellas a las que nosotros llegamos de mutuo acuerdo y de forma progresiva a medida que vamos creciendo como pareja.

Como estas “normas” se van estableciendo a medida que la relación de pareja se consolida, que yo piense que mi pareja me limita significa (para mí) que yo no tengo poder de decisión, que es el otro quien me impone una norma y yo no tengo más remedio que aceptarla. Y esto no es así. De hecho, ¿qué pruebas tenemos que nos demuestren que, objetivamente, mi pareja me limita? Decir que el otro se enfada si hago tal o hago cual no significa que sean pruebas, sino que al otro le molestan determinados comportamientos míos, de la misma forma que a mi me molestan otros por su parte.

Decir que mi pareja me limita es echarle la culpa de que yo no “pueda” hacer determinadas actividades.  Y esto es erróneo .Estas son algunas de las argumentaciones:

                Dentro de mi relación, yo hago mi vida, es decir, la vida que he decidido tener con esta persona, y si en un momento determinado, mi pareja me pide que yo renuncie a alguna actividad, yo SIEMPRE tengo la última palabra: voy / no voy.  Efectivamente si, VOLUNTARIAMENTE, decido aceptar la petición que me ha hecho mi pareja, yo soy el responsable. Pero decir que el otro me limita es hacer atribuciones incorrectas. Si yo le echo la culpa al otro, siempre puedo hacerle sentir mal por una decisión que YO HE TOMADO. Y este es un comportamiento agresivo y poco funcional, por supuesto.

De modo que YO y sólo yo, soy el responsable (y por lo tanto, consecuente) último de toda acción que inicio.

                Por otro lado podría decir: “claro…y si no lo hago, se enfada”. Bueno…es probable que se enfade, pero….vas a hacer TODO lo que el otro quiera para que así no se enfade nunca? O en otras ocasiones sí vas a desafiar a su enfado? Cuál es la norma que vas a seguir?

                El respeto dentro de la relación hacia las decisiones que el otro tome debe ser activo. El respeto, la confianza, la complicidad y la comunicación son necesarias. Para que una relación funcione, el amor es necesario, pero no suficiente.

Pilar Solana Muñoz. Psicóloga Clínica.

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http://www.almapsicologia.com

Photo credit: wtl photography / Foter.com / CC BY-ND

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