El pensamiento depresivo en Youtube

En esta ocasión voy a mostrarte dos pequeños vídeos que nos cuentan cómo las personas depresivas piensan.

En esta era en la que nos centramos tanto en la fotografía exterior, hay más personas que nunca que sufren, que sufren de una manera desproporcionada, y además nos preguntamos ¿por qué? si lo tienen todo….
Esta es la primera parte de un programa de radio en el que hablamos sobre el pensamiento depresivo. Conocerlo nos ayudará a entender y ayudar a personas cercanas que pasan por ello.

Gracias por escuchar.

Pilar Solana, Psicóloga Clínica CV-04.650
Alma Psicología

“Todo lo tengo que hacer yo…”

todo-lo-tengo-que-hacer-yo
Déjanos ayudarte. almapsicologia.com

“Yo soy el pilar que  sustenta el bienestar de los demás”¸”tengo que poder con todo”, “no está permitido que yo muestre signos de debilidad, no por mi, sino por los demás para que se sientan seguros”

     Este es el tipo de pensamiento de personas resolutivas, cuando tienen un problema buscan una solución, se preocupan de aprender no sólo lo que pone en los libros, sino de cualquier cosa que les ocurra en la vida (cocinar, reparar  un mueble que cojea, quitar un mal olor, cambiar un faro del coche, saber qué le pasa a un bebé que llora y qué hacer…..) , aprenden viendo cómo otros lo han resuelto, equivocándose una y otra vez, buscando información de cualquier fuente, ya sea digital o preguntando a gente que sabe más  hasta que dan con la respuesta.

     Aquí van aprendiendo a pensar y cada vez les resulta más fácil, hasta aquí bien, pero los problemas empiezan cuando esa facilidad (porque se han entrenado) no permite que los que están a su alrededor la entrenen, están tan acostumbrados a buscar soluciones para ellos que también lo hacen para los demás, sólo por el hecho de ayudarlos en su día a día, “para que no sufran , porque les quiero y me pongo del hígado cuando veo que están en esa situación tan molesta… total, a mi no me cuesta nada” (nada? Veremos qué repercusiones tienen) y acaban diciendo………,”deja que ya lo hago yo”, “a ver? …Déjame que piense y cuando lo tenga te lo doy”,

     Esto está muy bien, pero llega un momento que estas personas sienten que o lo hacen ellos o los demás no lo van a saber hacer, genera inseguridad en ellos y dependencia en el otro.

 “Y si un día yo no encuentro la solución?”

“Creo que los demás cuando tienen un problema no piensan, simplemente dejan que yo me dé  cuenta y lo arregle”

”No es justo, todo me toca a mi!”

 “Yo no lo sé todo, pero me esfuerzo por hacerlo, ¿por qué los otros no lo hacen?”

”Me enfada ver esa pasividad en los que me rodean”.

     Aquí pueden aparecer síntomas de depresión, ira, enfados con personas cercanas, falta de control de las emociones, indefensión aprendida, ansiedad ….. y todo esto,  cuando acuden a consulta suele aparecer  la frase “no me ha pasado nada en especial, solo que un día empecé a encontrarme mal” es un comportamiento que a la larga afecta mucho más de lo que pensamos y deseamos.

     Con esto no quiero que se piense “voy a dejar de hacer cosas por los demás, voy a ser inactivo, que se apañen como lo he hecho yo”, pero sí conviene detectar  qué momentos y situaciones hay que enseñar y cuales es mejor resolver , ¿enseñar?.. ¿el qué? Esto no es una materia, no es un tema, esto es la vida, no sabemos a qué nos vamos a enfrentar mañana o dentro de 3 minutos pero cuando ocurra nos gustaría saber actuar por nosotros mismos y si además en ese momento podemos tener cerca de alguien que aporte ideas mejor, dos cabezas piensan más que una…….. personas resolutivas….ENSEÑEN A APRENDER A PENSAR!

  • Guiad en lugar de apartarlos
  • Dejarles tiempo
  • Si lo hacéis vosotros… explicarles cómo habéis llegado a esa solución
  • Mostrarles que ellos también pueden hacerlo aunque se equivoquen muchas veces.
  • Vosotros no lo sabéis todo y en ocasiones también os preguntáis si lo estáis haciendo bien, es frecuente que ellos tengan la creencia que vosotros estáis seguros de todo lo que hacéis y que todo lo hacéis bien…….. DECÍRSELO!

Este es un problema muy frecuente entre parejas por una parte y entre padres e hijos. Enfadarse no es la solución!

Lorena Pomer Castillo

Psicóloga CV-12.054

www.almapsicologia.com

“¡Me pones de los nervios…!”


CdePaz / Foter / CC BY-NC-SA

¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase de nuestro interlocutor?

Que nos echen la culpa de nuestro comportamiento para justificar el suyo es bastante común en una sociedad que suele dedicarse a hacer atribuciones externas cuando tiene que ver con algo negativo (siempre es más fácil echar la culpa a los demás).

Desde “el profesor me tiene manía” hasta el “no me provoques que no quiero gritarte”, hay un amplio abanico de comportamientos que algunas personas tratan de justificar, por no mirar hacia adentro y hacerse responsables de su ACTITUD y como consecuencia, de su COMPORTAMIENTO.

Seamos maduros ya, y tomemos las riendas de nuestra vida, que bien sabemos defender esto cuando de aspectos positivos se trata, y tomemos la decisión tanto en nuestro beneficio como en el del otro (a ambos nos va a beneficiar). De modo que si somos consecuentes, no vamos a tener que estar constantemente buscando echar balones fuera (cuesta mucho más esfuerzo y genera más problemas) que si nos decidimos a ser responsables y hacer atribuciones internas.

¿Qué significa hacer atribuciones internas? Pues ser consciente que nuestro comportamiento y/o nuestra reacción emocional depende de nuestra actitud, es decir, de lo que pensamos acerca de la situación que estamos viviendo en ese momento. De la misma forma que no nos cuesta (y entendemos que es necesario) “actualizar” el software y las app de nuestros ordenadores y smartphones, adaptemos nuestra actitud, nuestros actos. Nos conviene tener en cuenta que, aunque condicionados por el exterior, van a estar determinados (dirigidos, guiados) por nuestra forma de “leer” esa situación y como consecuencia vamos a controlar y reaccionar de forma más adaptativa.

Pilar Solana. Psicóloga Clínica CV-04.650

http://www.almapsicologia.com